5 Razones para tomar un curso de inteligencia emocional
Según Daniel Goleman, psicólogo estadounidense, el concepto de inteligencia emocional surgió frente a la siguiente interrogante:
¿Por qué existen personas que se adaptan mejor que otras a las diversas situaciones de la vida diaria?
Goleman, define inteligencia emocional como “la capacidad de reconocer las emociones – tanto propias como ajenas – y la de gestionar nuestra respuesta ante ellas. La podemos definir como “el conjunto de habilidades que permiten una mayor adaptabilidad de la persona ante los cambios”.
La teoría de Goleman afirma que, si bien el intelecto y la capacidad de razonar permiten al individuo solucionar problemas, resulta aún más importante el desarrollo de la inteligencia emocional para alcanzar el éxito personal y la felicidad. (1995)
Goleman, aporta otro antecedente no menos importante al señalar que “la inteligencia emocional no es una capacidad estática, sino que varía a lo largo de la vida y el individuo puede mejorarla con el paso del tiempo”. (Daniel Goleman)
A la luz de estos antecedentes, te invitamos a reflexionar y a formularte las siguientes preguntas:
- ¿Para qué me serviría tomar un curso de inteligencia emocional?
- ¿He pensado cómo puede mi inteligencia emocional afectar mi trabajo y el de mi equipo?
- ¿Qué beneficios aportaría a mi vida?
Participar en un curso de inteligencia emocional, puede llegar a ser una experiencia sumamente enriquecedora. Te invito a revisar cinco razones de por qué es TAN IMPORTANTE LA INTELIGENCIA EMOCIONAL. Espero que te ayuden a tomar una decisión.
La forma en que nos relacionamos con las demás personas, la manera en que hacemos frente a los momentos difíciles de la vida o cómo llevamos a cabo un proyecto y tantas otras acciones, son vivencias que hablan de cómo somos capaces de gestionar nuestras emociones y, por ende, tiene directa relación con algunas capacidades que nombra el reconocido Psicólogo, Daniel Goleman en su libro, “La Inteligencia emocional, 1995”, las cuales se resumen a continuación:
1.- Reconocer y expresar emociones.
Entre otras cosas, la inteligencia emocional nos permite reconocer y expresar las propias emociones y comprender las emociones de los demás, escucharlos y acompañarlos. Nos ayuda a ser más conscientes de las emociones y entender las causas de éstas, para reaccionar de forma más inteligente frente a lo que estamos percibiendo en nuestro entorno.
2.- Gestionar y regular emociones. 😌
La inteligencia emocional nos ayuda a gestionar y regular la manifestación de las emociones y controlar los impulsos, especialmente frente a situaciones de crisis que nos ponen bajo estrés y mucha presión. Una adecuada gestión de las emociones nos hará permanecer más tranquilos ante las dificultades, pudiendo tomar decisiones fundamentadas y enfocadas en el objetivo.
3.- Manejar buenas relaciones interpersonales.
Saber cómo regular nuestras emociones nos permitirá reaccionar de forma emocionalmente inteligente, adoptando una actitud asertiva y empática frente a las situaciones, es decir, conectar con las necesidades y comprender el actuar del otro. Esto nos brindará más posibilidades de generar vínculos positivos, construyendo relaciones amables, basadas en la confianza y el respeto.
4.- Tolerar de mejor forma las frustraciones.
Cada vez que no logramos algo nos sentimos desanimados y bloqueados frente a las circunstancias y culpamos al entorno. Debemos aprender a tolerar las críticas de los otros, a manejar nuestras frustraciones y transformarlas en una oportunidad de aprendizaje, de nuevas perspectivas. Aprender de los errores y seguir avanzando.
5.- Mejorar nuestras habilidades sociales.
Las habilidades sociales son la base del liderazgo y la inteligencia interpersonal, (la capacidad que tiene una persona de relacionarse, comunicar e interactuar con otros). Un buen desarrollo de estas habilidades nos permitirá comprender, motivar y ayudar a los compañeros de equipo, resolviendo conflictos que surjan entre ellos fortaleciendo sus relaciones, manejar el estrés laboral, y en un ambiente de confianza se sentirán más motivados y comprometidos con la institución para lograr los objetivos.
Finalmente, te darás cuenta que las personas emocionalmente inteligentes son más felices, tienen un mayor autoconocimiento, disfrutan de un bienestar mental, toman mejores decisiones, son más resistentes al estrés, tienen mejores relaciones interpersonales, son menos propensas a padecer ansiedad o depresión y tienen una mayor automotivación.
Después de leer esto ¿coincides con nosotros en lo importante que es la INTELIGENCIA EMOCIONAL? ¿Estás preparado/a para tomar una DECISIÓN?

