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Cultivando la Fortaleza Interna: La importancia de trabajar una sana autoestima en los Niños del Siglo XXI

Por Arnaldo Canales Benítez

Director Ejecutivo Fundación Liderazgo Chile (FLICH).
Impulsor de la Ley de Educación Emocional en Chile.
Magister en Educación emocional y Máster en neurociencia aplicada

Hace poco día tuve una conversación con mi hija que ya tiene 19 años y está en su primer año de universidad, comentando como había su inicio de año, si bien yo sabia todo el proceso que había sido complejo, sentí que estaba cayendo en lo que se define como indefensión aprendida que en términos simples es cuando una persona siente que no tiene control sobre las situaciones de su vida, incluso cuando sí tiene la capacidad de cambiarlas. Esto puede llevar a sentimientos de desesperanza y pasividad. Por ejemplo, en el caso de mi hija sus notas no eran buenas y si bien intentaba resolver un problema una y otra vez sin éxito, cayo su nivel motivación y autoestima. Y esto ultimo es la clave de esta columna, como le damos herramientas a nuestro hijos para trabajar en su auto conocimiento y sana auto estima.

En este sentido la era contemporánea, los niños enfrentan una multiplicidad de desafíos distintos a lo que vimos en la década de los 80 o 90 y esto esta afectando su desarrollo emocional y psicológico. Desde la omnipresencia de la tecnología hasta las demandas académicas cada vez mayores, los pequeños del siglo XXI a menudo luchan por mantener una sensación de valía y competencia en un mundo en constante cambio. En este contexto, trabajar en la autoestima, autoconcepción, autoconfianza, autoapreciación y autoliderazgo emerge como una necesidad crucial para su bienestar integral. Estas cinco dimensiones de competencias en lo persona que en lo personal son claves para trabajar con nuestros hijos el auto conocimiento de nuestros hijos.

Lo primero es saber que los niños de hoy se enfrentan a una miríada de problemas, desde la distracción constante hasta la presión académica y social. Estos desafíos pueden socavar su sentido de autovaloración y pertenencia, afectando negativamente su autoestima. Es aquí donde radica la importancia de cultivar una sana autoimagen desde una edad temprana. Y tristemente estamos en una lucha como digo desigual, 24/7 un celular en la mano de un niño o joven sin duda nos hace el trabajo muy eficiente para deteriorar su auto estima y su conexión con el mundo real.

Ahora bien, vamos a concreto, la autoestima actúa como un motor interno que impulsa a los niños a enfrentar desafíos con valentía y perseverancia. Cuando los pequeños se sienten confiados en sus habilidades y comprenden su valía intrínseca, están más dispuestos a abrazar nuevos desafíos y a aprender de sus errores. La autoestima no solo les brinda una sensación de orgullo y logro, sino que también les otorga la capacidad de enfrentar la vida con una mentalidad de crecimiento, donde los obstáculos se ven como oportunidades de aprendizaje y crecimiento personal. ¨Pero ojo, esta construcción de auto estima se alimenta en dos vías; de la mirada y creencia del mismo niño sobre su cuantía y la mirada amorosa de los padres de poder darle un sentido de realidad a lo que muchas veces los niños perciben y que no es real. Por eso esa sana auto estima se construye desde lo relaciónal.

Los beneficios de una autoestima saludable son vastos y significativos. Los niños que se valoran a sí mismos tienden a ser más resilientes, capaces de enfrentar los contratiempos con determinación y optimismo. Además, poseen una mayor sensación de control sobre sus vidas, lo que les permite tomar decisiones informadas y actuar con independencia. Estos niños son más propensos a establecer relaciones interpersonales sólidas y a tomar la iniciativa en diversas situaciones sociales, lo que contribuye a su bienestar emocional y social.

Sin embargo, una baja autoestima puede tener consecuencias devastadoras para los niños. Desde sentimientos de frustración y tristeza hasta una disminución en el rendimiento académico y dificultades para establecer relaciones saludables, los efectos negativos de una autoimagen negativa son profundos y duraderos y hasta que somos adultos muchos seguimos trabajando en nuestra sana auto estima para avanzar en la vida. Por eso es fundamental que los padres y educadores estén atentos a las señales de una autoestima baja y brinden el apoyo necesario para fomentar un sentido de valía y confianza en los niños.

Para fortalecer la autoestima de los niños, es esencial elogiar sus esfuerzos y logros de manera sincera y significativa. Reconocer sus fortalezas y animarlos a perseguir sus pasiones puede ayudar a construir una base sólida para su autoimagen positiva.

Además, fomentar la amistad y el apoyo social es fundamental para el desarrollo emocional de los niños, ya que tener amigos que los acepten y los apoyen incondicionalmente puede ser un factor clave en la construcción de su autoestima.

Finalmente una sana autoestima es un recurso vital e invaluable que equipa a los niños con la confianza y la determinación necesarias para navegar por los desafíos de la vida. Al invertir en el desarrollo de la auto apreciación en los niños por ejemplo, no solo estamos fortaleciendo su bienestar individual, sino también sentando las bases para una sociedad más resiliente y compasiva en el futuro.

Algunas ideas para trabajar en familia:

Por supuesto, aquí tienes una lista de acciones que pueden ayudar y acciones que es mejor evitar al trabajar en el desarrollo de la autoestima de los niños:

Lo que hay que hacer:

  1. Reconocer y elogiar los esfuerzos y logros de los niños de manera genuina y específica, destacando lo que hicieron bien y cómo contribuyó a su progreso.
  2. Ayudar a los niños a descubrir sus intereses, fortalezas y valores, alentándolos a explorar nuevas actividades y desafíos que promuevan su crecimiento personal.
  3. Estar presente para los niños emocionalmente, escuchándolos activamente, validando sus sentimientos y brindando consuelo y orientación cuando sea necesario.
  4. Permitir que los niños tomen decisiones y asuman responsabilidades apropiadas para su edad, fomentando su autonomía y confianza en sí mismos.
  5. Ayudar a los niños a desarrollar estrategias saludables para lidiar con el fracaso, manejar el estrés y resolver conflictos de manera constructiva, fortaleciendo su resiliencia emocional.
  6. Facilitar oportunidades para que los niños construyan relaciones positivas con sus compañeros y adultos significativos, promoviendo un sentido de pertenencia y aceptación.
  7. Ser un modelo para seguir positivo al demostrar una actitud positiva hacia uno mismo, aceptar los propios errores y celebrar los logros personales y los de los demás.

Lo que no hay que hacer:

  1. Evitar el elogio excesivo o vacío que no esté vinculado a esfuerzos o logros específicos, ya que puede socavar la credibilidad de los elogios y la motivación intrínseca de los niños.
  2. Evitar comparaciones desfavorables entre niños, ya que esto puede minar su autoestima y generar sentimientos de inferioridad y competencia poco saludables.
  3. No desestimar o minimizar los sentimientos de los niños, ya que esto puede socavar su confianza en sí mismos y dificultar la expresión emocional.
  4. Evitar sobreproteger a los niños o hacer por ellos lo que son capaces de hacer por sí mismos, ya que esto puede debilitar su sentido de competencia y autonomía.
  5. No pasar por alto las señales de una baja autoestima en los niños, como la falta de interés en actividades que solían disfrutar o cambios en su comportamiento, y buscar apoyo y orientación cuando sea necesario.

Arnaldo Canales

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