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Consejos para la PTU desde la Educación Emocional

Unos de los aspectos más complejos que puede sentir y vivir un joven, es la presión sobre las pruebas de admisión para ingresar a cualquier área donde deba pasar por un proceso de selección, aunque los exámenes de admisión son distintos en cada universidad y su contenido depende del área de conocimiento a la que se postula (Ciencias o Humanidades), las pruebas de selección universitaria, usualmente generan más estrés en los jóvenes.

Esto viene antecedido por cuatro años, donde en las escuelas, liceos, las notas de Enseñanza Media (NEM) son destacadas, como muy importantes, es recurrente escuchar decir “Esto te afecta en tu NEM” “cuida tus notas porque esto va asociado a tu NEM” “sácate buenas notas, pues luego esto se sumará para tu NEM”. Además de esto viene la presión social de los compañeros, que constantemente van validando su cuantía, por lo promedios que sacan, comparan notas, hacen facsímiles y están en un clima que a medida que se acerca el día de la prueba genera mayor estrés.

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Hace pocos días, mi hija que está en tercero medio, me llamó muy triste y casi llorando porque se había sacado una mala nota en un libro que había leído. “Lo leí completo papá, hice resúmenes, se los expliqué a mis compañeras y ellas se sacaron mejor nota que yo. Esto me afecta en el NEM y me complica mucho”.

Esa conversación, me asustó y me dejó preocupado, si bien le expliqué que una nota, o un examen como la PTU no define la vida de una persona. Le pedí que no sumará más presión a la justa autoexigencia por dar lo mejor de ella, pero sin pasarla mal. Que, si ya sufre y lo está viviendo por una presión social y de pares, debe ponderar las cosas. Los padres solemos tratar estos temas desde la exigencia, para que sean los mejores, ese orgullo mal entendido que solo alimenta el ego de los padres y muchas veces le afectamos su vida universitaria, laboral y por supuesto, personal. Prefiero que mi hija dude mil veces de la profesión que elija, a que entre a la universidad, si es que esa es su decisión, en vez de tenerla 3 años estudiando algo que no le llena y luego se arrepienta de lo que estudió.

Hoy estamos viendo datos que en promedio en Chile y América Latina el 50% de los jóvenes abandonan sus estudios por tema académico, económicos y adaptación a la vida universitaria, crisis vocacionales, entre otros. ¿Entonces, para qué sumarles más presión a los jóvenes? Pero, ¿cómo estudiar para un examen de admisión? La mayoría de postulantes recurre a los preuniversitarios, los cuales se encargan de preparar al futuro universitario para que logre su primera meta: conseguir una vacante en la carrera que ha elegido estudiar.

¿Cómo prepararnos para dar la PTU?

El éxito en el examen de admisión depende de la preparación previa a éste y para alcanzar una nota aprobatoria o sobresaliente es recomendable seguir los siguientes consejos:

– Auto confianza: Si lograste prepararte con tiempo y fuiste riguroso en tener un plan de trabajo permanente, confía en ese proceso. Debes tener un auto diálogo que te permita ser cariñoso contigo mismo. Recuerda que el 90% de las conversaciones son internas y solo verbalizas el 10% con otros.

– Aceptación: Si no estás bien preparado y sientes que no es lo tuyo, NO sufras por el que dirán, por la presión social, por tus padres. Pero si debes preparar el camino para saber qué hacer si los resultados no son los que esperas. Estudios indican que el 80% del éxito de un profesional no está en sus logros académicos, si no en sus habilidades socio emocionales. Dónde pilares vitales que debes trabajar son: auto liderazgo, responsabilidad, perseverancia, escuchar tu corazón, saber que quieres hacer de tu vida. No sentir que por no tener un buen resultado la vida se termina. Pues no es así. La vida es más que una prueba y su cuantía como ser humano es mucho más valiosa que una prueba de selección.

– Repasa los puntos centrales de tus pruebas: usa unas horas de estudio definidas por día para que puedas profundizar en cada tema del examen. Recuerda, estás trabajando y allanando tu auto liderazgo para trabajar tu disciplina creciente, es decir, potencia tus rutinas, tu auto formación, pues esa es la clave. En la vida no nos va mal, solo es aprendizaje, siempre es aprendizaje.

– Para la PTU, debes prepararte no sólo mental sino también físicamente, pero por sobre todo en lo emocional. Por ello lo mejor es que, durante los días previos que estés estudiando para la prueba, dediques un tiempo del día a realizar algún tipo de actividad física, puede ser algún deporte o algo tan sencillo como salir a caminar o a pasear en bicicleta. El equilibrio entre cuerpo y mente juega a tu favor cuando se trata de estudiar.

– Nuestro mundo emocional puede ser el gran factor de tu éxito o fracaso, mucho de los errores que comentemos, es no ser capaces de estar en equilibrio, en calma, tranquilidad o sosiego al momento de la prueba. Muchas veces decimos “los nervios, me tienen mal” “estoy muy nervioso” “estoy ansioso” “estoy preocupado”, etc.

¡Tu esfuerzo y trabajo sí importa!!!

– Para esto es vital, primero que todo reconocer tu mundo emocional, ponle nombre a la emoción que estás sintiendo, validarla, legitimarla y escucharte. Para eso es vital buscar espacio para conectar contigo mismo, es decir; Lee, escucha música, hace ejercicios, canta, toca un instrumento, busca espacios de ocio para ti. Pero ojo no te hagas trampas, no te hagas zancadillas, no veas Netflix, no te metas en las redes sociales. Debes buscar espacios para conectar contigo donde tu mundo emocional esté en paz.

Finalmente, el último consejo y el más relevante. Esto quizás nunca te lo dijeron: Si entras con miedo a la prueba, estas tenso, estás asustado o auto presionado, le estas mandando un mensaje de amenaza a tu cuerpo, es decir le estas diciendo que hay algo que te está poniendo en alerta. Si esa emoción del miedo está muy presente. La mente te juega en contra, pues las emociones pasan todas por el sistema límbico y ahí es donde van a la Amígdala cerebral (averigua más si te interesa).

La amígdala cerebral es un pequeño receptor en forma de almendra, por donde pasan todas las emociones, son como un faro, una guía, una carta de navegación de tus emociones. Y si esa emoción de miedo es muy fuerte, la amígdala cerebral, les mandará un mensaje a las funciones ejecutivas y bloqueará el conocimiento, pues el cuerpo se siente amenazado y lo que menos quiere es usar el conocimiento sino estar en posición de alerta, huida o nos paralizamos. Es por eso que es vital leer bien, estar tranquilo, en equilibrio y en si estás muy servicio.

Un consejo para los jóvenes… Si los nervios te consumen y no sabes qué hacer, solo deben RESPIRAR.

Solo decir finalmente que la vida, es más que una prueba y si les va mal o bien, tampoco es garantía de nada, la vida es un tránsito largo que necesita muchas más herramientas y aprendizajes que memorizar fechas o resolver problemas matemáticos, esto no quiere decir que las ciencias y las matemáticas, no sean importantes. Al revés si son importantes, pero en su justo equilibrio. Porque lo que realmente importa es la felicidad, el bienestar emocional y que sean personas con una educación integral y humana y para eso deben sumar siempre, la Educación Emocional. 

Si quieres conocer más de la Fundación Liderazgo Chile y educación emocional, ingresa a www.flich.org o a mi pagina www.arnaldocanales.com

¡Éxito y que la vida les resulte!

Arnaldo Canales

Director Ejecutivo

Fundación Liderazgo Chile

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