Skip to main content

¡NO QUIERO SALIR DE VACACIONES POR MIEDO A DEJAR MI CASA!

¡NO QUIERO SALIR DE VACACIONES POR MIEDO A DEJAR MI CASA!

Los chilenos cada día con más temor. Sensación de vulnerabilidad y actitudes defensivas en las personas… ¿Cómo afrontarlas?

Escrita por: Arnaldo Canales Benítez
Experto en Educación Emocional e impulsor de la Ley de Educación Emocional en Chile y Latinoamérica.
Director Ejecutivo de la Fundación Liderazgo Chile (FLICH).

La sensación de aumento de la delincuencia está instalada. Un sondeo de Chile reveló que la principal preocupación de la ciudadanía es la delincuencia, en medio de una grave crisis de seguridad que atraviesa al país. Cada día vemos en televisión; robos, asaltos, encerronas, portonazos, delitos violentos, esto genera inseguridad ciudadana, estrés, ansiedad y miedo a salir a la calle.

Situaciones cotidianas como salir a comprar el pan, pasear a nuestra mascota, estacionar el auto, salir o caminar de noche, puede que sea un total desafío para quienes estén viviendo con el temor de que les pase algo.

La encuesta nacional de opinión pública del Centro de Estudios Públicos (CEP) es considerada como uno de los análisis más importantes e influyentes de Chile, recientemente detalló que la delincuencia es el principal tema que infunde preocupación en la ciudadanía, “con un aumento significativo desde abril-mayo 2022 (sondeo anterior), pasando de un 50% a un 60%”.

¿Cómo podemos cambiar la sensación de inseguridad y miedo de los chilenos, principalmente en esta época del año?

Si nos sentimos inseguros y queremos transitar hacia la calma y a la tranquilidad, hay dos opciones:

1.- Adaptarnos y trabajar los miedos imaginarios ¿Cuáles son estos miedos? “Y SI” me hacen en portonazo, “Y SI” me roban el celular, “Y SI” entran a mi casa cuando esté de viaje.

2. Salir del entorno que nos hace mal y encontrar un lugar donde te sientas tranquilo para vivir.

Pese a que hoy existe un alto temor en la población a ser víctima de algún delito, es importante recordar que el miedo a la delincuencia no debe paralizarnos y limitar nuestra capacidad para disfrutar de las vacaciones, que por lo demás, son un descanso merecido. Siempre hay opciones de tomar medidas para reducir el riesgo y sentirte más seguro.

La violencia y la inseguridad se han transformado en prioridad nacional y es comprensible sentir ansiedad o temor a que te roben mientras estás de vacaciones, especialmente si has experimentado algo similar en el pasado, afectando nuestro bienestar emocional y calidad de vida. 

¿Cómo abordar estas emociones obstaculizadoras del bienestar? A través de la educación emocional, contar con herramientas socioemocionales y redes de contención que puedan entregarnos la estabilidad emocional y familiar que se requiere en esta época estival. Si te sientes ansioso o preocupado de dejar tu hogar, practica técnicas de relajación, como la respiración o la meditación, conversa con vecinos, familiares o cercanos, si te resulta muy difícil regular estas emociones, consulta con un profesional si no te sientes capaz de dejar tu casa.

Es importante velar por nuestra salud mental y que el miedo no nos paralice. No olvidar que hemos sobrevivido a una Pandemia que nos tuvo casi dos años encerrados, donde emociones como el miedo, la angustia e incertidumbre nos invadieron en nuestra propia casa. La invitación ahora es a disfrutar de las emociones facilitadoras del bienestar generando espacios y tiempos de calidad presencia con nuestro entorno familiar, viendo también ésta como una oportunidad de desconexión de las redes. Observar un atardecer, visitar un museo, o simplemente caminar en familia, son emociones estéticas que valen cada uno de sus minutos. No podemos permitir que la delincuencia nos vuelva a encerrar. Hoy la invitación es a deleitarnos con las maravillas del mundo que nos entrega la vida.

Comunicaciones FLICH – WWW.FLICH. ORG

Columnas FLICH