La importancia de la educación emocional en el aula
Es fundamental tener presente que la sociedad está experimentando emocionalmente un alto grado de irritación que se traduce en miedo, ansiedad, impotencia y pesimismo, estados que afectan el bienestar y estabilidad personal. Esta atmósfera emocional es transversal en todas las etapas del ciclo vital razón por la cual tanto en niños, jóvenes, adultos y adultos mayores se levanta la necesidad de encauzar adecuadamente un acompañamiento y contención emocional. En el caso de niños y jóvenes, insertos en una unidad familiar, la comunidad educativa surge como un elemento estratégico en la articulación social capaz de ofrecer solución a la demanda mencionada. Sin embargo, es central, para llevar a cabo estas funciones, que el equipo profesional que compone la comunidad se encuentre en condiciones de identificar la importancia de la educación emocional en el aula.
Es por lo anteriormente expuesto que es relevante comprender que la educación emocional es un proceso permanente y que siempre requiere trabajar en su implementación, ya que cuando hablamos de educación nos referimos a la transformación de nuestros niños, niñas y jóvenes, en su convivencia social con nosotros los educadores u otros adultos. Esto ocurre en un ámbito relacional que debe ser aceptado como legítimo y adecuado para que ellos surjan como adultos que llegarán, en el futuro, a repetir el mismo ciclo con sus hijos.
La educación es un proceso, en el que tanto, los niños, niñas y jóvenes como los educadores, cambian juntos en forma congruente, en tanto permanecen en interacciones recurrentes. De modo que los niños y niñas, aprenden a vivir en cualquier dominio de vida donde sus maestros los encaminan.
Para todo lo descrito es necesario fortalecer los climas favorables de aula al interior de las escuelas, permitiendo generar espacios que permitan la expresión emocional y la reflexión de las acciones que nos otorgan bienestar.
LLos procesos relacionales en el aula 
Es relevante plantearse hoy en día en la educación la relevancia de insertar la educación emocional, con el objetivo de dar a conocer a los y las docentes las habilidades de la comunicación para favorecer la empatía y motivación de sus estudiantes, gestionar sus emociones y así generar climas favorables al interior de las salas de clases.
Para todo esto lo fundamental está en reconocer la importancia del desarrollo de elementos fundamentales en el proceso de relaciones dentro del aula, como lo es:
- ✅ Autoconocimiento emocional.
- ✅ La relevancia del lenguaje.
- ✅ Construcción del autoconcepto.
- ✅Habilidades de escucha, para gestionar mis emociones y ayudar a los otros.
- ✅ La adquición de competencias emocionales y vincularlas con el proceso de enseñanza – aprendizaje.
Todos estos factores se pueden implementar en la medida que los directivos puedan desarrollar una buena relación consigo mismos y generan un trabajo acorde al propósito de sus vidas, lo que permitirá el poder transmitir a los profesores la importancia de poder trabajar en su autoconocimiento, logrando construir una relación sana y con un equilibrio emocional, lo que permitirá que ese docente podrá ser un líder emocional en el aula.
👩🏫 Acciones que conllevan a mejores relaciones en el aula
Uno de los elementos principales en el aprendizaje de los niños y niñas en el aula, es que ellos puedan tomar conciencia de cuáles son los contenidos de estudios y experiencias de aprendizajes que les atraen más, y cuál es su manera de aprender, pero para descubrir estos procesos necesitan un guía que posea las competencias emocionales que nos permiten el logro del bienestar emocional.
Es relevante entender que con pequeñas acciones al interior del aula, podemos generar grandes cambios en los climas, lo que produce impactos positivos en el rendimiento académico y en la convivencia escolar. Algunas de las acciones que podemos desarrollar son:
- Preguntarles a nuestros estudiantes qué sienten.
- Generar pausas durante la jornada escolar para que puedan conectarse con su respiración y esfuerzos.
- Automentalizar frente a reacciones que tienen nuestros estudiantes.
- Apoyarlos en su regulación emocional.
- Analizar las acciones que desarrollamos los adultos, para evaluar si éstas ayudan a que puedan resolver sus problemas de manera positiva.
- Respetar sus ideas.
- Elevar nuestras expectativas sobre sus logros, entre otras
Y quiero invitar a esta reflexión, que nos dice:
Es así que quiero cerrar estas líneas preguntándoles si quieres ser ese sol que entrega calor o aquel que genera tristes nubarrones…

